Pick & place
Recoger y depositar producto con precisión y cadencia repetible.
Especialistas en Stäubli y VAL3. Integramos robots, PLC, visión artificial, tracking, seguridad y periféricos en soluciones completas de automatización.
No empezamos por la tecnología, empezamos por el proceso. Si reconoces alguno de estos, tenemos de qué hablar.
Recoger y depositar producto con precisión y cadencia repetible.
Producto delicado, formatos distintos o entornos donde no debe haber nadie.
Cargar y descargar equipos sin que la máquina espere al operario.
Localizar, verificar o inspeccionar producto en línea, guiando al robot.
Trabajar sobre cinta en movimiento, sin parar la línea en cada ciclo.
Robot, control, visión, seguridad y periféricos funcionando como un conjunto.
Tareas repetitivas cuya calidad depende hoy de quién esté en el turno.
Equipos de fabricantes distintos hablando entre sí bajo un control común.
Programación e integración de robots industriales. Especialización en Stäubli y VAL3 sobre controladoras CS8 y CS9: trayectorias, recetas de formato y gestión de errores pensada para producción continua.
Desarrollo de PLC y HMI en Siemens TIA Portal (v17 a v20) y Beckhoff TwinCAT: secuencias complejas, configuración de hardware, servoejes y variadores G120C. El control de línea y las pantallas, para que producción sea autónoma.
Guiado del robot por cámara e inspección en línea: calibración cámara–robot, disparo de captura, cambio de job por formato y tratamiento de los errores del sistema de visión.
Recogida y depósito sobre transportador en movimiento, con sincronización de varios robots sobre la misma línea y estrategias de reparto de carga parametrizables.
La célula como conjunto: robot, control, visión, seguridad y periféricos. Mecánica, eléctrica, comunicaciones y software integrados en un sistema que responde como uno solo.
FAT, SAT y commissioning. Pruebas de aceptación, arranque en producción real, ajuste de ciclo y documentación técnica del sistema entregado.
No trabajamos en todos los sectores. Nos centramos donde la exigencia técnica justifica una especialización real.
Automatización validable, documentada y estable durante años. El programa no solo se mueve: registra, comprueba y se recupera sin que nadie entre en zona clasificada.
Exigencia higiénica y flexibilidad de formato a la vez, en líneas que no pueden parar mucho rato.
Integración de robótica y automatización para fabricantes de maquinaria industrial.
Manipulación, movimiento y posicionamiento automatizado de producto.
Manipulación, ensamblaje y clasificación donde la repetibilidad es un requisito de producción.
Proyectos realizados con robots Stäubli. Cliente y planta son confidenciales; el detalle técnico es real.
Rocatech es una empresa de ingeniería de automatización fundada y dirigida técnicamente por Enric Roca, con más de ocho años de experiencia en automatización industrial. Asumimos pocos proyectos a la vez para poder estar en cada uno de principio a fin.
Nos hacemos cargo del conjunto: robot, control, visión, seguridad y periféricos. El cliente tiene un único interlocutor para toda la célula, no uno por disciplina.
El fundador participa directamente en la ejecución y en la puesta en marcha. No hay pérdida de criterio entre lo que se propone y lo que se arranca.
Programa comentado, mapa de señales y manual de operación. Nadie debería depender de su proveedor para entender su propia máquina.
Ingeniero de automatización con más de ocho años de experiencia. Especializado en integración de robots Stäubli, PLC y visión artificial para industria farmacéutica y alimentaria. Participa directamente en la ejecución y la puesta en marcha de cada proyecto.
Trabajamos como refuerzo técnico especializado de OEM e integradores que necesitan cubrir la parte crítica de un proyecto: la que decide si la célula funciona en planta o se queda en el FAT. Entramos en el alcance que haga falta, con tu cliente o detrás de ti.
La misma disciplina de planta —lógica de control, integración de señales, supervisión— aplicada a edificios e instalaciones técnicas sobre plataforma Loxone. No es domótica de catálogo.
Cuando la tarea es repetitiva y de ciclo corto, el volumen es alto y estable, o el entorno impone precisión, higiene o trazabilidad que la operación manual no garantiza de forma consistente.
Señales prácticas: variabilidad de colocación que limita la cadencia, scrap atribuible a la manipulación, o una operación manual dentro de una zona donde preferirías que no hubiera nadie.
Automatizar un proceso que todavía está cambiando es arriesgado. Pero esperar también tiene coste: cada mes con proceso manual es un mes con variabilidad y con la cadencia limitada por la persona que está en la línea.
Si el producto y el envase están definidos y no van a cambiar a corto plazo, automatizar es rentable. Si hay incertidumbre alta, suele tener más sentido una automatización modular que absorba cambios futuros mediante gestión de recetas desde HMI.
Es la capacidad del robot de coger o dejar producto sobre un transportador sin detenerlo: conoce la posición de la cinta en cada instante y compensa el movimiento en tiempo real.
Tiene sentido cuando parar la línea limita la cadencia, o cuando el producto no llega en posición fija. Con varios robots sobre la misma cinta aparece el problema de repartir el producto sin que ninguno espere. Es un caso que hemos resuelto en producción.
En la mayoría de instalaciones el PLC actúa como maestro de línea: gestiona el flujo de producción y los enclavamientos de seguridad, mientras el robot ejecuta los movimientos bajo su autorización. La comunicación se hace por protocolos industriales estándar — Profinet, EtherNet/IP o Modbus TCP — según el fabricante del PLC y la controladora del robot.
El diseño de esa interfaz es lo que decide si la célula es fiable: un intercambio de señales mal estructurado es la causa más frecuente de paradas inesperadas. Definimos el mapa de señales, los tiempos de handshake, el tratamiento de errores y los modos de recuperación antes de escribir la primera línea de programa.
La diferencia entre un programa que funciona en demostración y uno que funciona durante años está en el tratamiento de los casos no ideales. Una célula bien programada sabe qué hacer cuando el producto llega mal orientado, cuando un sensor falla o cuando alguien abre una puerta de seguridad.
En la práctica: gestión explícita de todos los estados de error con rutinas de recuperación, ventanas de tolerancia por operación, validación de posición antes de acciones críticas y parámetros accesibles desde HMI sin tocar el código. En VAL3 estructuramos el programa en tareas con manejo de excepciones independiente.
No, pero es donde tenemos más profundidad y por eso es lo que enseñamos con detalle: preferimos mostrar lo que dominamos a listar marcas.
Lo que no depende del fabricante —arquitectura del programa, señales con el PLC, integración con visión, gestión de errores, validación en planta— es transferible. Si tu instalación es de otra marca, cuéntanoslo y te decimos con franqueza si es un proyecto para nosotros.
De la célula completa. El alcance habitual incluye robot, control, visión, seguridad y periféricos, con la mecánica, la eléctrica, las comunicaciones y el software integrados como un solo sistema.
El cliente tiene un único interlocutor para todo el conjunto, no uno por disciplina.
El núcleo de ingeniería es directo y deliberadamente pequeño: quien analiza el proyecto es quien lo programa y quien lo arranca. Es lo que nos permite responder del comportamiento de la célula en planta sin escudarnos en un departamento.
Para alcances que requieren montaje eléctrico, diseño mecánico o fabricación de cuadros trabajamos con una red de colaboradores técnicos, con la coordinación y la responsabilidad del conjunto bajo Rocatech.
Sobre el tamaño, somos claros desde la primera conversación: si un proyecto excede lo que podemos asumir con garantías, lo decimos al principio. Preferimos perder un encargo que descubrirlo a mitad de la puesta en marcha.
Un integrador grande tiene sentido cuando el proyecto pide escala: varios equipos en paralelo, fabricación de maquinaria propia o llave en mano de una infraestructura completa. Para eso, la organización importa más que la profundidad.
Nosotros, cuando la dificultad está en la programación robótica, en la sincronización entre sistemas o en la puesta en marcha dentro de un entorno normativo exigente. Y cuando un fabricante de maquinaria o un integrador necesita ese refuerzo para un proyecto concreto.
Primera visita de valoración sin coste. Analizamos el proceso, el entorno y el objetivo de producción, sin propuesta comercial hasta entender el problema.
Estudio de viabilidad. Arquitectura de la solución, tecnologías, condicionantes y estimación de alcance y coste.
Desarrollo, FAT y SAT. El proyecto no se cierra hasta que el sistema funciona estable en producción real.
Base en Jorba, junto a Igualada (Barcelona), y trabajo habitual en Cataluña y el resto de España. El desarrollo puede hacerse en remoto, pero la puesta en marcha, el FAT y el SAT requieren estar en planta.
La visita de valoración sin coste aplica a Cataluña; fuera lo valoramos caso a caso.
La robótica y la automatización industrial son el núcleo de Rocatech y lo seguirán siendo. La línea de automatización de instalaciones aplica la misma disciplina —lógica de control, integración de señales, supervisión— al control de edificios e instalaciones técnicas sobre plataforma Loxone.
Es una línea de servicio nueva: la competencia técnica de base viene de la industria, no de proyectos de edificación previos, y así lo explicamos en su página.
Cuéntanos qué necesitas automatizar y estudiaremos contigo la solución técnica más adecuada.
Respuesta en un máximo de 48 h laborables · Barcelona · Proyectos en toda España
Cuéntanos qué proceso quieres automatizar y qué tienes ya instalado. Valoramos la viabilidad técnica y te decimos con franqueza si es un proyecto para nosotros.